Ha contribuido enormemente al reconocimiento y a la difusión del cine documental en Francia mediante numerosas películas que han dejado huella en el panorama cinematográfico mundial. Simon convierte en protagonista a cualquier persona a la que filma, ya sean niños, una pareja joven, adolescentes, una lesbiana de cincuenta años o consejeros de planificación familiar. Nació en Londres, creció en Francia y comenzó sus estudios de etnología al tiempo que aprendía árabe. De formación autodidacta, incursionó en el montaje y dirigió sus primeros cortometrajes en la década de 1970, antes de incorporarse a los Ateliers Varan, donde se familiarizó con el estilo realista del cine directo. A lo largo de su prolífica carrera, la cineasta ha combinado historias reales y de ficción, como ilustran sus películas Ça brûle (2006) o Récréations (1992), un documental que explora la vida social de los niños en el patio de recreo de un jardín de infancia.